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cdominguez |
2009-05-26|11:45 |
Ciudad: Veracruz |
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CREO QUE LA ESTATUA EN VEZ DEL NIÑO CERO DEBERÍA SER DE FIDEL HERRERA, COMO PRINCIPAL RESPONSABLE POR PROTEGER A SUS AMIGO$$$$$$$. PERO EN VEZ DE QUE ESTÉ ORINANDO QUE SEA INHALANDO COCAINA ASÍ SE TOMARÁN MENOS TIEMPO.
Fidel Herrera, Posible Responsable Mayor del Brote de Influenza
El gobernador de Veracruz, Fidel Herrera (PRI), menospreció las constantes denuncias contra las Granjas Carroll, transnacional criadora de puercos en el Valle de Perote, donde se encuentra el poblado La Gloria, señalada como punto de origen del actual brote de influenza humana con una mutación porcina.
No conforme con ignorar las protestas de los habitantes de La Gloria contra la trasnacional, encarceló a los denunciantes, y no quiso enterarse de que los llamados "biodigestores" de la trasnacional para "crear" su propia electricidad, son alimentados con cerdos muertos que se pudren en tales biodigestores, soltando un hedor insoportable, que se une a la fetidez de los desechos porcinos y a la multitud de moscas que viven de ellos y contaminan todo.
Más preocupado en que sus recomendados arrollen en las próximas elecciones para diputados federales (a fin de garantizarle mayor impunidad), Fidel Herrera tampoco quiso enterarse de que el niño Edgar Hernández, el primer humano detectado con la influenza porcina, era uno de los 600 pobladores de La Gloria (de un total de 5000 habitantes, o sea más del 10% de dicha población) afectados con graves enfermedades respiratorias por la contaminación ocasionada por estos porcicultores trasnacionales protegidos del gobernador Herrera, quien también maniobró para que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) no atendiera las peticiones para investigar y clausurar esos enormes focos de contaminación.
Cuando todos los indicios empezaron a apuntar hacia el poblado de La Gloria, en el valle de Perote, Veracruz, como origen del brote epidémico de influenza que hoy azota a México y el mundo, Fidel Herrera intentó justificar su criminal omisión y eludir su verdadera responsabilidad culpando primero a China, que le respondió como se merecía (de muy mala manera), y después atribuyéndole el problema a Puebla, cuyo gobernador tampoco es muy atento a los problemas e inquietudes ciudadanas, y también preferirá salvar su pellejo que apoyar a su colega partiquino.
El caso es que para Fidel Herrera todos son culpables, menos él. Y hace desesperados esfuerzos para que nadie se atreva a investigar la grave contaminación ambiental causada por las Granjas Carroll, las que ya habían sido multadas por la misma causa en su natal Virginia, Estados Unidos.
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