|
|
|
|
Pablogger |
2009-01-06|18:04 |
Ciudad: Cuernavaca |
|
|
| |
| |
|
|
No cabe duda que el escepticismo es una de las herramientas escenciales para evitar creer en cosas fantásticas o esquemas potencialmente peligrosos. Uno puede ejercitar el escepticismo con cuestiones inocuas sin mayor problema, como dice el artículo, e incluso aparentar que se cree en ellas. Pero en situaciones de dinero es escencial su aplicación.
¿Que debe motivar a uno a creer en algo o en alguien? Las evidencias, sin lugar a duda. Claro que a veces existen evidencias falsas como en el caso del engaño del monedero falso, en el que un hombre encuenta un monedero repleto de billetes de alta denominación, con la intención de compartirlo con algún incauto a cambio de algún bien (relojes o joyas): La evidencia está a la vista, e incluso se puede tocar y hasta contar los billetes, pero a la hora de la transacción (con tintes de aventura y riesgo) el inadvertido cambio por un monedero repleto de papel periódico es el resultado a esperar.
También la confianza ganada por las personas, cuando se trate de conocidos, amigos y familiares, aunque uno no debe de creerles todo al 100%. Un espacio para la duda debe mentenerse, y si se trata de dinero aún más.
Por esta razón, además de la evidencia debiera haber una especie de ética para evitar ser "seducido" por los que nos prometen "dinero fácil" y otras bondades del estilo (salud a distancia, vida eterna, energía gratuita, etc.).
Saludos desde el espacio entre el cero y el uno.
|
|